La pequeña revista adventista publicada en Valparaíso en su número de septiembre de 1905, página cuatro, da la noticia de que se estaban haciendo planes para la instalación de un Colegio en Chile. Al mismo tiempo daba la noticia de que existía uno en la Argentina y dos en Brasil. En esos países se tomó una ofrenda para el Colegio de Chillán, la que alcanzó a $408.46 (pesos chilenos).
El señor Krieghoff fue trasladado a Santiago como secretario tesorero de la Misión. El colegio había tomado rumbo ascendente. Asistían alumnos de distintas partes de Chile y de las provincias cercanas. El vecindario respondía ampliamente y algunos mapuches de la vecindad comenzaron a interesarse por la educación y enviaron hijos a estudiar.
Esto se realizó en 1922. Fue comprado el Fundo Mariposas en Chillán. El 1 de julio de 1920 la Junta Directiva de la División recomendó que se adquiriera un terreno en las inmediaciones de Chillán, donde se tendría mejor clima y facilidades de riego, además de encontrarse en una mejor ubicación. Se trataba entonces de un terreno de setenta hectáreas. El presidente de la Unión Austral, R. T. Baer, declaró en abril de 1922 , al abrir sus puertas: “La nueva ubicación de la escuela es realmente hermosa…La chacra de la escuela está bajo riego, y tiene un suelo de rica tierra negra”.
Bajo la dirección de E. U. Ayars, tenía las setenta hectáreas, se añadieron 40 más en 1956, 125 hectáreas en 1965 y 120 hectáreas en 1979. En su nueva ubicación se llamó colegio Adventista de Chile. |